25.-Primer Festival Mundial de la Digna Rabia


¿Cómo leer en bicicleta?
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¿Cómo leer en bicicleta?

mano¿Quiénes somos? || manoIMAGEN Blog || mano 13 enero 2009

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SÉPTIMO VIENTO: unos muertos dignos y rabiosos

Otro mundo, otra política

SEXTO VIENTO: Una otra digna rabia

QUINTO VIENTO: Una digna y femenina rabia.

Mesa sobre La brutalidad Sexual del Poder y la Otra Sexualidad

CUARTO VIENTO: Una digna rabia organizada

TERCER VIENTO: Un digno y rabioso color de la tierra

Mesa de la Otra Comunicación, la Otra Cultura

SEGUNDO VIENTO: Un digno y rabioso empeño

PRIMER VIENTO: Una digna juventud rabiosa

Acto de Conmemoración al 15 aniversario del levantamiento armado del EZLN

Palabras de Bienvenida del EZLN al Festival de la Digna Rabia en Oventic

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Comunicado del CCRI-CG del EZLN, Informando sobre los avances organizativos del Festival.

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Comunicado del CCRI-CG del EZLN, Convocando al Primer Festival Mundial de la Digna Rabia

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se

musicaComandanta Florencia
musicaSubcomandante Marcos
musicaComandante David
musicaPablo González Casanova
musicaPaulina Fernández
musicaJohn Berger
musicaCarlos González
musicaMarcos Roitman

 


imgSubcomandante Insurgente Marcosimg

SIETE VIENTOS EN LOS CALENDARIOS
Y GEOGRAFÍAS DE ABAJO.

Séptimo Viento: unos muertos dignos y rabiosos.

Buenas noches.

Está con nosotros hoy, de nuestro lado, como lo ha estado desde hace 15 años,
el compañero Don Pablo González Casanova.

De su capacidad intelectual, de la brillantez de sus análisis, de su posición
del lado de los que luchan no vamos a hablar. Cualquiera que tenga un poco
de memoria o la busque en el pasado, lo sabe. Lo sabemos nosotros.

A nosotros, nosotras, las zapatistas y los zapatistas, no ha dejado de
asombrarnos su sencillez y modestia para con nosotros. Espero
que no se ofenda, pero no parece un intelectual.

Este compañero ha estado con nosotros en las buenas, en las malas y
en las peores. Estuvo en la Comisión Nacional de Intermediación (CONAI)
que encabezó en su tiempo Don Samuel Ruiz García, y en ella pudo
constatar, en vivo y en directo, los desprecios y racismos de los que hizo
gala la delegación gubernamental en los llamados Diálogos de San Andrés.
También pudo constatar, creo, la firmeza y dignidad de mis compañeros
y compañeras mandos que formaron aquella que fue nuestra
delegación a esos malogrados, por el gobierno, diálogos.

Se los decimos claramente, para nosotros este hombre es un sabio. Y
como tal ha tenido, al menos con nosotros, una humildad y una sencillez
que lo identifican más con los sabedores que hay en los pueblos indios, que
con los soberbios “especialistas” que, desde la comodidad y privilegio de
la academia, juzgan y condenan una realidad a la que siempre han sido ajenos.

A diferencia de muchos “cabezas grandes”, que es como nuestro
Comandante Tacho llama a los de grandes ideas, Pablo González Casanova,
Don Pablo, como le decimos nosotros, nunca ha pretendido decirnos
qué debemos hacer, “tirarnos línea”, o darnos órdenes, o dirigirnos.

Nos ha dicho, en veces personalmente, en veces por escrito, lo que
piensa de una u otra cosa. En muchas cosas hemos coincidido y su palabra ha
enriquecido nuestro corazón. Ojalá y la nuestra algo le haya servido en su sabiduría.

En otras cosas hemos discrepado y hemos discutido. Y aún ahí nos ha
asombrado su sencillez y el sentido del humor, a veces tan ácido como el nuestro,
con que encaja críticas y señalamientos, nuestras y de otras, otros.

Tal vez porque una de las cosas en las que coincidimos es que el pensamiento
no debe ser uno, solo, único y unánime, y que la crítica, la disidencia y la discusión
no significan, las más de la veces, el pasarse al bando contrario.

He dicho antes que Don Pablo es un hombre sabio. Como expliqué hace unos
días, la sabiduría, según nosotros los zapatistas, no consiste en una especialización
del pensamiento, en saber mucho de una pequeña parte de la realidad.
Tampoco, dicho sea de paso, lo es el conocer un poco de todo. Según nuestro
pensamiento, la sabiduría consiste en saber leer lo que sigue e interpretar lo
que antecede, para entender lo que ocurre. Y así conocer y respetar
los mundos que en el mundo son.

Esto, que parece uno de esos juegos de palabras típicos de los zapatistas,
es lo que, como contará el Viejo Antonio en el séptimo de los cuentos,
nos enseñaron nuestros muertos. Así nos formaron.

No pretendemos decir que esta forma de pensar el mundo y de actuar en
él y con él sea la mejor. Probablemente no lo sea. Lo que sí sabemos es que
no es la única. Y que, así como nosotros hemos normado nuestros pasos
y nuestros tropiezos con ese pensamiento, otros, otras, tienen y tendrán
otros pensamientos y, en consecuencia, otros pasos y otros tropiezos.

Salud Don Pablo. Créanos que no le damos un pasamontañas porque nosotros,
mejor que nadie, sabemos lo incómodos que han sido y son… y serán.
Y sepa que no pocas veces sus palabras y pensamientos se han
hecho palabra en nuestros labios y que su corazón, siempre.

Salud compañero neozapatista Don Pablo González Casanova.

En estos días hemos pedido respetuosamente a 3 pensadores, de los
que han venido a compartirnos, aquí y en México, su oído y sus palabras,
que se sienten entre nosotros para remarcar nuestro llamarlos
“compañeros”. Queremos decir que no son los únicos. Hay otros, otras.
A veces tímidamente, como pidiendo permiso, a veces con el desparpajo
e impertinencia que suele darse entre camaradas de lucha, conocemos,
reconocemos y llamamos “compañero”, “compañera”,
a pensadoras y pensadores.

Tampoco son los únicos con los que ha habido, o hay, diferencias o
francas discrepancias. Les hemos pedido a ellos, y ellos lo aceptaron,
que nos ayudaran a dar este mensaje de que el mundo por el que luchamos
las zapatistas, los zapatistas, loas zapatistoas, no es uno, único
e indivisible. Que no es una la verdad, sino muchas. Y que, a pesar
de todos y todas, nunca hemos descartado la posibilidad de estar
equivocados en una cosa, en varias o en todas.

No estamos en territorio del EZLN. Iba a decir que no estamos en
territorio zapatista, pero después de constatar este nuevo y gran esfuerzo
de las compañeras y compañeros del CIDECI no estoy seguro de no
estar en territorio zapatista. Gracias para estos compañeros y compañeras.
Ojalá y el Doctor Raymundo pueda trasmitirles a todos y todas
quienes trabajan aquí, esto que sentimos.

No estamos en territorio del EZLN, decía. El CIDECI nos ha ofrecido,
generosa e incondicionalmente, este espacio para las actividades, así como
los compañeros y compañeras del Frente Popular Francisco
Villa Independiente-UNOPII y los compañeros y compañeras de la Asociación
de Charros Los Reyes de Iztapalapa, a quienes nosotros llamamos “los otros
charros” para diferenciarlos de los líderes corruptos que padecen los
movimientos obrero y campesino, nos proporcionaron con la misma
generosidad e incondicionalidad, y a quienes les manifestamos
nuestra gratitud y reconocimiento.

En el calendario que nos convocó, no hay que olvidar la geografía en
que nuestras rabias se encontraron: gracias Lienzo Charro
de Iztapalapa, gracias CIDECI.

Ustedes han sido nuestros invitados, invitadas e invitadoas. Y en este
Festival, a su vez, nosotros hemos sido huéspedes en el Lienzo y del CIDECI.
Como tales, como huéspedes, debemos a quien nos recibe y atiende, no
sólo agradecimiento y admiración, también y sobre todo respeto. Y
por lo mismo no pudimos ni debimos hacer como
si estuviéramos en nuestra cancha.

Uno de los espíritus que anima a la Sexta Declaración y a la Otra Campaña
es el respeto a los “modos” de cada lucha en su territorio. Cuando
salimos, en nuestros recorridos, a los lugares que llegamos no lo hicimos para
criticar o juzgar a quien no sólo nos daba techo y comida, también la
medicina de su lucha. Ofrecimos respeto y lo hemos cumplido.

Y también lo hemos recibido de nuestros compañeros y compañeras de
La Otra. Quienes de ustedes estuvieron en la caravana y quienes nos
acompañaron cuando los días más ominosos de la represión en Atenco, saben
que se nos gritó y agredió en actos públicos y en reuniones, incluso
en movimientos de nuestra delegación dentro de la Ciudad de México,
por parte del movimiento lopezobradorista. Y saben que el “modo” en
el que se nos hacían críticas y señalamientos por parte de compañeros y
compañeras no siempre fue comedido, sino no pocas veces áspero
y ácido, y algunas, las menos, como franca provocación.

Anoche el Comandante Zebedeo le contaba a un compañero sobre
las agresiones de lopezobradoristas (a él y a la Comandanta Miriam les
toco vivir personalmente algunas) y las diferenciaba de los “modos” de
criticar de los compañeros y compañeras de la Otra Campaña.
Le decía que los zapatistas, las zapatistas, tenemos la piel dura. No
sólo por los 15 años de guerra de resistencia, también, y sobre todo,
por más de 500 años de guerra de olvido. Le decía que escuchábamos todo
lo que nos decían y que, dentro nuestro, se quedaba lo bueno en nuestro
corazón, y lo demás se salía por el otro oído.

Como si las heridas recibidas en todo este tiempo hubieran cicatrizado y
nos hubieran engrosado la piel haciéndola correosa, dura, resistente. Y sí,
si hemos resistido 500 años de intentos de dominación y aniquilamiento, si hemos
resistido 25 años en las montañas, si hemos resistido 15 años de
asedio militar, no vemos por qué no podríamos resistir los gritos histéricos,
las calumnias, las mentiras, las descalificaciones y los
vetos periodísticos del “lopezobradorismo”.

Y, muy diferentes, son las que nos han hecho, hacen y harán nuestros
compañeros y compañeras de la Otra en México y en el mundo.

Porque resulta que con la Sexta Declaración no los convocamos a seguirnos
o a obedecernos, o a ser como nosotros, o a importar nuestros “modos”, o a
subordinar sus luchas, proyectos, sueños, a los nuestros.

Los convocamos a conocernos y a conocerse entre sí, a saber que no
estamos ni están solos, solas, soloas, a respetarnos, a echar trato para
apoyarse, para que el silencio frente a nuestros dolores no fuera
unánime, los invitamos a ser otros, otras, otroas.

No coincidimos con algunos de ellos, ellas, elloas… bueno, con varios…
bueno, con muchos… bueno, en realidad no coincidimos con ninguno. Porque
si así fuera, dejaríamos de ser EZLN y nos haríamos parte de ellos.
Pero los reconocemos como de este lado y, creemos,
ellas, ellos, elloas, también nos reconocen.

Y estamos muy orgullosos y admirados de que sean nuestros compañeros,
compañeras y compañeroas.

Y tenemos esta ventaja, o desventaja, según, quienes estamos con la Sexta.
A saber, que hay un lugar, un trabajo, un espacio, una lucha, donde
se puede confrontar si lo que se dice es lo que se hace.

En estos días, y también a lo largo de estos 15 años, lo que hemos dicho
sobre nosotros, nosotras mismas se puede corroborar. Todavía, tal vez no
por mucho tiempo más, se puede ir a las comunidades indígenas
zapatistas (si lo hacen, pidan permiso primero en la Junta de Buen Gobierno,
es nuestro modo) y ver si es cierto que hay mujeres en los cargos o
como educadoras o como promotoras de salud o como
responsables locales y regionales. Como Comandantas tal vez no
es necesario, porque a menos que se trate de un efecto virtual conseguido
con rayos láser o a que comandantes varones hayan repetido la
maravillosa transformación que Krishna nos enseñó ayer,
algunas de las Comandantas están aquí.

Ir y ver si es cierto que hay escuelas y clínicas de salud, si las Juntas
de Buen Gobierno realmente buscan el acuerdo entre las partes cuando hay
conflictos y disputas, si es cierto que los maestros y maestras que les dan
clases a la Lupita y a la Toñita se formaron en los sistemas de educación
autónoma. En fin, se puede ver si hacemos lo que decimos.

Y lo mismo pasa con nuestros compañeros, compañeras y compañeroas de la
Otra. Se puede ir al local de Brigada Callejera y constatar si hacen lo que
ayer nos dijeron; se puede ir a los pequeños locales donde trabajan,
ellos sí en condiciones heroicas, quienes hacen comunicación
alternativa, o dicen tener mesas de información, u organizar colonos,
campesinos, trabajadores de la ciudad, pueblos indios, o pintar, o
cantar, o lo que cada quien dice que hace.

Hace algún tiempo, antes de venir a morir y nacer en estas montañas del
sureste mexicano, estuve en la Universidad Nacional Autónoma de México
y varias veces estuve en el auditorio de la Facultad de Filosofía y Letras, en
el auditorio conocido como “El Che”. Entonces eran la rectoría y sus autoridades
administrativas quienes se encargaban de “El Che”. No les miento,
aquello era un muladar. Y un muladar descuidado, porque hay muladares atendidos.

Tiempo después, siendo ya quienes somos, como parte de nuestro
recorrido de la Otra Campaña tuve la oportunidad de estar en dos ocasiones
en el Che. La una sin conocer el tamaño de la disputa. La otra, conociéndolo
y tomando posición. Tampoco ahora les miento: estaba impecable,
limpio, ordenado, funcionando. Lo único que le faltaba eran las butacas que,
creo, fueron quitadas precisamente por Rectoría. Se impartían ahí varios talleres,
había un comedor, lamentablemente vegetariano para quienes somos
carnívoros y taqueros sin salvación alguna. Había trabajo, lucha, vida. El Che
no era el edificio gris que sólo se abría para cine clubes, asambleas y,
muy escasos, actos culturales.

Tal vez, es un supositorio, los compañeros y compañeras del Okupache sólo
lo limpiaron y arreglaron porque yo iba a ir y montaron una escenografía para
aparentar que hacen lo que dicen. No lo creo. Creemos que sí es cierto
que hacen lo que dicen, pero, en todo caso, es algo que ustedes pueden
constatar visitando el local de estos nuestros compañeros y compañeras
del Okupache. Seguramente, lo hemos constatado, tienen “modos” y posiciones
que no compartimos. Y seguramente hay otros y otras, compañeros o no,
que piensan lo contrario o tienen una imagen diametralmente
opuesta a la que nosotros vimos. Está bien, ésa es la Universidad
Nacional Autónoma de México. Y tiene razón quien dice que es a esa
colectividad universitaria, es decir, universal, a quien le
corresponde discutir, analizar, disentir, tomar posición, decidir. Y creemos
que tal vez se podrá hacer sin gritos y sin descalificaciones fáciles,
pero también sin amenazas de desalojo ni enfrentamientos. En fin, ahí lo
vean. Pero no lo duden siquiera, nosotros estaremos del lado de nuestros
compañeros y compañeras, del lado del agredido, como
lo estuvimos aquí hace unos días.

Los partidos políticos de arriba pueden decir una cosa y hacer lo contrario.
Uno puede constatar esto en cualquier lugar donde tienen el poder.
Y es porque su criterio de congruencia es otro. Para ellos es la cantidad que
pueden movilizar, sin importar los métodos a los que recurran, en una
votación o en una movilización lo que les da el termómetro
de si van bien o mal o regular.

Nosotras, nosotros, tenemos otro criterio: vamos bien si lo que decimos
coincide con lo que hacemos, sea bueno o malo para los otros.

Dos personas a quienes queremos y respetamos, tal vez a su pesar, nos
preguntan de qué le sirve al movimiento zapatista que Marcos descalifique
al movimiento lopezobradorista, otra que por qué siempre que
comparezco antes los medios lo hago, entre
otras cosas, para denostar a AMLO.

Bueno, yo no estoy compareciendo ante los medios, ese tiempo ya
pasó hace mucho. Nosotros estamos hablando y escuchando con nuestros
compañeros, compañeras y compañeroas de la Otra en México y el mundo,
y escuchando la palabra de personas que luchan y
piensan en varios rincones del planeta.

Quisiera que me concedieran algo de tiempo para explicarles cómo
estamos organizados en nuestro trabajo de CCRI-CG del EZLN. Miren,
aquí en el EZLN convergen varios pueblos indios: tzeltales,
tzotziles, tojolabales, choles, zoques, mames y mestizos.

Estos pueblos tienen comunidades indígenas que forman zonas. Cada
zona tiene una estructura organizativa, ahora paralela a la de autoridad autónoma.
Y en cada estructura de zona hay un mando colectivo organizativo.
Cuando digo “mando colectivo organizativo” no sólo digo que es un colectivo,
también digo que no es militar. Este mando de zona es lo que llamamos
CCRI de zona. Y cada zona tiene su “modo”. Los tzotziles, los
tzeltales, los tojolabales, los choles, los zoques, los mames y los
mestizos tienen sus propios problemas y sus “modos” propios de
enfrentarlos o resolverlos. El EZLN se encarga entonces de ser como
el puente de enlace, el va y viene, entre las zonas. Cuando
el EZLN como tal va a hacer algo debe tener el acuerdo de todas las
zonas. Cuando una zona va a hacer algo, debe comunicarlo
a las demás zonas, vía el EZLN, para que sepan
y vean en qué se puede apoyar.

Además de eso, al EZLN le toca representar a todas las zonas
como un todo frente al exterior, es decir, frente a los que no son zapatistas.
Aunque es una Comandanta en Los Altos, Hortensia no habla ante
ustedes de los Altos, por su voz habla la voz del EZLN. Y lo que
cuenta de las mujeres no es sólo lo que pasa en Los Altos, sino la
tendencia que ella saca de todas las comunidades zapatistas. Lo mismo
es cuando hablo yo o el Teniente Coronel Moisés o Comandante
Zebedeo o Comandante David o cualquiera de quienes son
del CCRI-Comandancia General.

Entonces, cuando Marcos o cualquiera de nosotros habla en público
como en esta ocasión, lo hace como EZLN, no a título personal.

Nosotros pensamos que cada quien debe hacerse responsable de lo que
dice y hace, como individuo y como colectivo. Creo que el EZLN se ha hecho
responsable siempre de lo que dice y hace, y que pone
la vida en ello. La vida individual y la vida colectiva.

Entonces, ¿de qué le sirve a un movimiento decir lo que piensa y siente?
Bueno, nosotros nos alzamos en armas también para eso, para recuperar
nuestra palabra, para poder decir nosotros
mismos lo que pensamos y sentimos.

Que nos digan quienes de nuestros “aliados” son perseguidores,
discriminadores y asesinos de indígenas. Nosotros sí les hemos dicho
quienes de sus dirigentes y “aliados” sí lo son. Quienes persiguen,
hostigan y les cortan el agua a nuestros compañeros zapatistas de Zinacantán
son los de la CND lopezobradorista. Quienes nos agreden dentro y fuera
de nuestro territorio son simpatizantes de AMLO, claro además
del gobierno federal estatal, municipal, los medios de comunicación
(ahora todos), el ejército, la policía estatal, la
AFI, el CISEN, la CIA y amigos que los acompañan.

Quienes metieron a los compañeros zapatistas desalojados de Montes
Azules primero en un prostíbulo abandonado y luego en una
bodega fueron lopezobradoristas. Funcionarios del gobierno
del DF y miembros del movimiento de AMLO se trasladaron a Chiapas
para “operar”, al lado del gobierno que AMLO apoyó para llegar
al poder, el desalojo. Dije en una bodega. Los indígenas siempre han
señalado que los dominadores nos tratan como animales.
Ellos fueron más allá, nos trataron como cosas, como bultos. Ni los
animales se meten a una bodega. Y como éstos hay más ejemplos, que
hemos denunciado una y otra vez.

Yo sé que puede ser una vía de escape o un consuelo decir o decirse
que es una onda de Marcos y que las bases zapatistas mueren de ganas por
ser acarreadas a algún acto de AMLO, o que arden de deseos por hacer
proselitismo para las próximas elecciones.

Pero no. Éste es el Festival de la Digna Rabia y, como todos, todas y todoas,
hemos venido aquí a expresar nuestra rabia. No la rabia de Marcos, o
Moisés, u Hortensia, o Zebedeo, o David. No, la rabia de las
comunidades zapatistas que ya no son sólo agredidas por los malos gobiernos,
también por quienes se dicen de izquierda y progresistas.

Y cuando hablamos sólo expresamos nuestra rabia. Si escucharan la rabia
de los demás que no son del EZLN, la que cultivaron también con agresiones y
persecuciones, tal vez entenderían algunas cosas.

Por otro lado, ¿Por qué no se le pregunta a AMLO la razón por la cual prefirió
aliarse con perseguidores y asesinos de indígenas en general e indígenas
zapatistas en particular?

¿Quién de ustedes vino acá a decirnos “compañeros, los vamos a madrear pero
es por un proyecto alternativo de Nación, aguanten vara y no hagan bulla
porque es por el bien de la Patria. Ustedes esperen mientras
nosotros salvamos a la Nación”?

Y, ¿de qué le sirvió al movimiento lopezobradorista aliarse con los Nuñez,
los Montreal, los Muñoz Ledo, los Sabines, los Albores, los Kanter, los Iruegas, los
ex funcionarios indígenas de Fox, los que votaron
en contra de los Acuerdo de San Andrés “para demostrar vocación de
gobierno”, los que persiguen ambulantes, jóvenes, trabajador@s sexuales,
trabajadores, campesinos, indígenas, los que, en los lugares donde son gobierno,
desalojan, despojan, reprimen, explotan, discriminan, cortejan al poderoso
y entregan riquezas naturales al extranjero?

Y, ¿de qué le sirvió al movimiento lopezobradorista, en lugar de responder
con argumentos a nuestras críticas, el calumniarnos, tergiversarnos, mentir
descaradamente, agredirnos verbalmente en nuestros actos,
cerrarnos las páginas, editar su historia?

¿De qué le sirve al movimiento lopezobradorista decir una y otra vez que es
el único que está luchando en este país, que es el único que se opone a
Calderón, que tiene a “los mejores escritores y artistas” de su lado y que ninguna
otra organización puede decir lo mismo? ¿De qué les sirve esa soberbia frente
a los humildes y los de abajo?

¿De qué le sirve al movimiento lopezobradorista no vernos ni oírnos, ni ver ni
oír a los muertos y muertas que son su responsabilidad?

Pueden decir que eso no es AMLO. Sí lo es. Lo ha sido siempre, y no lo ve
quien no lo quiere ver. Y un dirigente debe hacerse responsable de lo que
dicen y hacen él y su movimiento. Y los miembros de un movimiento también.

Así como los indígenas zapatistas se hacen responsables de ser indígenas y de
ser zapatistas y por hacerse responsables de eso es que los
desalojan, los hostigan y los atacan.

Hace unos meses llegó en nuestras tierras una caravana internacional para
mostrar su apoyo a las comunidades zapatistas frente a las incursiones militares.
Según recuerdo, venían de Grecia, Italia, Francia y del Estado Español,
entre otros países del mundo. Nos llamó la atención que no viniera ningún vasco
o vasca. Probablemente, pensamos, no se apuntaron o en la lista no los
habían incluido. Fue el Teniente Coronel Insurgente Moisés, encargado de la
Comisión Intergaláctica, a ver y, en efecto, venían vascos y vascas pero,
dijeron palabras más, palabras menos, “que se habían apuntado junto con los
españoles para no dar problemas”. Nosotros les dijimos que no nos habíamos
peleado con medio mundo por hacer público nuestro reconocimiento al
derecho de los vascos a su independencia, para luego terminar metiéndolos
dentro de los españoles “para no tener problemas”. Que nos peleamos
con medio mundo para poder decir: ¡Gora Euzkera! ¡Gora Euzkal Herria!

Si nos hicimos responsables de nuestro alzamiento, si nos hicimos responsables
de nuestra palabra, si para ello desafiamos la fuerza del gobierno y
sus ejércitos y policías, si nos hicimos responsables de nuestros muertos, no
veo por qué no habríamos de hacernos responsables de nuestra rabia.

Compañeras y compañeros:

Esta madrugada con un pequeño grupo y esta tarde con toda la delegación
nos hemos reunido las compañeras y compañeros para decidir cuál
debe ser el mensaje principal de esta intervención.

Muchas y buenas palabras hemos escuchado en estos días aquí en
San Cristóbal y antes en la Ciudad de México. Claro,
también escuchamos algunas barbaridades.

Casi todas se han referido a la crisis mundial y nacional, y a los tiempos
ominosos que se avecinan. Ha habido preocupación sincera.
Pero también ha habido alegría. Como si cada uno, una, unoa,
en individual y en colectivo, supiera que tiene algo con lo que hacer
frente a esos temores y horrores. Como si no hubiéramos
dejado de tener miedo y pena, pero éstos fueran diferentes. Como si
tomáramos ese miedo y esa pena y las controláramos, les
diéramos rumbo, destino. Como si de por sí pudiéramos hacer como
nos platicaron Mariana, Italia y Norma. Como si supiéramos
que va a pasar lo que va a pasar.

Algunos de quienes han expuesto en este Festival, en sus puestos
o en sus intervenciones, han mostrado su preocupación por quién, o
cómo, o con qué se va a dirigir ese movimiento. Se aventuran estructuras,
modos, formas, para ese gran movimiento que seguro habrá de
levantarse aún frente a lo más oscuro y perverso. Como seguro se levantará
el pueblo Palestino frente al crimen que hoy
se comete en sus tierras y contra su gente.

Como zapatistas que somos, pues claro les digo que tenemos mucho
contento que las dudas y preguntas que los desvelan y develan ya no son
del tipo “¿Será que se puede hacer algo?”, “¿Será que va a pasar algo?”

Ustedes y nosotros hemos visto y sentido esa rabia acumulada.

Pero a nosotros no nos preocupa quién, o cómo, o con qué se va
a dirigir esa rabia. Tampoco con qué paso, velocidad, ritmo
y compañía. No nos preocupa la velocidad del sueño.

Nosotros hemos aprendido a confiar en la gente, en el pueblo, en
nuestro pueblo. Sabemos ya que no necesitan quién los dirija, que se
dotan de sus propias estructuras para luchar y para triunfar.
Que toman en sus manos sus propios destinos, y que lo hacen mejor
que los gobiernos que se imponen desde fuera.

No, a nosotros no nos preocupa la dirección del movimiento.
Escuchando ahora al compañero Carlos González, del Congreso
Nacional Indígena, vemos que tenemos la misma inquietud.

A nosotros nos preocupa el rumbo y el destino. Nos preocupa lo
que nos defina, el modo. Nos preocupa que el mundo que
vaya a parir nuestra rabia se parezca al que hoy padecemos.

Permítanos contarles: El EZLN tuvo la tentación de la hegemonía
y la homogeneidad. No sólo después del alzamiento, también antes.
Hubo la tentación de imponer modos e identidades. De
que el zapatismo fuera la única verdad. Y fueron los pueblos los que
lo impidieron primero, y luego nos enseñaron que no es así, que no
es por ahí. Que no podíamos suplir un dominio con otro y
que debíamos convencer y no vencer a quienes eran y son como
nosotros pero no son nosotros. Nos enseñaron que hay
muchos mundos y que es posible y necesario el respeto mutuo.

Y no nos referimos al respeto que se nos exige que tengamos frente
a quienes nos agreden, sino a quienes tienen otros modos pero
el mismo empeño de libertad, de justicia, de democracia.

Y entonces lo que queremos decirles es que esta pluralidad
tan la misma en la rabia, y tan diferente en sentirla, es el rumbo
y el destino que nosotros queremos y les proponemos.

Porque unos pueden hacer declaraciones en contra de los partidos y
organizaciones que, dicen, quieren hegemonizar y homogeneizar la Otra
Campaña, y a la hora que se critica o se disiente de lo que hacen,
entonces sacan los gritos y las descalificaciones.

No todos somos zapatistas (cosa que en algunos casos celebramos).
Tampoco somos todos comunistas, socialistas, anarquistas, libertarios,
punks, skatos, darks, y como cada quien nombre su diferencia.

Debe haber una palabra para lo que queremos decirles. Y se nos ha
ocurrido que bien puede servir la que usó el compañero
Jean Robert ayer: “proporcionalidad”.

Los zapatistas, las zapatistas, no nos propusimos con la Sexta
Declaración organizar y dirigir a todo México, mucho menos a todo
el mundo. En ella nosotros decimos: aquí estamos, esto somos,
esto queremos y así pensamos que hay que hacerlo. Y en
ella reconocemos nuestros límites, nuestras
posibilidades, nuestra proporcionalidad.

En la Sexta no decimos que todos los pueblos indios se entren al EZLN,
ni decimos que vamos a dirigir obreros, estudiantes, campesinos, jóvenes,
mujeres, otros, otras, otroas. Decimos que cada quien tiene su espacio,
su historia, su lucha, su sueño, su proporcionalidad. Y decimos
que entonces echemos trato para luchar juntos por el todo y por lo de cada
quien y cada cual. Por echar trato entre nuestras respectivas
proporcionalidades y el país que resulte, el mundo que se logre esté
formado por los sueños de todos y cada uno de los desposeídos.

Que ese mundo sea tan abigarrado, que no quepan las pesadillas que
vivimos ninguno, ninguna, ningunoa, de abajo.

Nos preocupa que en ese mundo parido por tanta lucha y tanta rabia se
siga viendo a la mujer con todas las variantes de desprecio que
la sociedad patriarcal ha impuesto; que se siga viendo como raros o
enfermos o enfermoas y raroas a las diversas preferencias sexuales; que
se siga asumiendo que la juventud debe ser domesticada, es decir,
obligada a “madurar”; que los indígenas sigamos siendo
despreciados y humillados o, en el mejor de los casos, enfrentados
como los buenos salvajes a los que hay que civilizar.

Vaya, nos preocupa que ese nuevo mundo no vaya a ser un clon del
actual, o un transgénico o una fotocopia del que hoy nos horroriza
y repudiamos. Nos preocupa, pues, que en ese mundo no
haya democracia, ni justicia, ni libertad.

Entonces les queremos decir, pedir, que no hagamos de nuestra
fuerza una debilidad. El ser tantos y tan diferentes nos permitirá sobrevivir
a la catástrofe que se avecina, y nos permitirá levantar algo
nuevo. Les queremos decir, pedir, que eso nuevo sea también diferente.

Éste es el mensaje que queríamos pasarles. Ésta es nuestra palabra.

Muchas gracias a todos, todas y todoas quienes nos hablaron y escucharon
y, así, nos contagiaron y se contagiaron de la digna rabia.

¡Libertad y Justicia para Atenco! ¡Libertad, Justicia y Presentación de
Presos, presas y desparecidos políticos!

Por los hombres, mujeres, niños y ancianos de
Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

Subcomandante Insurgente Marcos.
México, 5 de enero del 2009.

P.D.- Siete cuentos para Nadie.

Cuento 7: “Cuenta el Viejo Antonio…”

Una madrugada fría, helada y silenciosa nos encuentra despiertos,
como hace 15 años. Y como hace 25, el Viejo Antonio dibuja una lucecita
entre las sombras que somos, al encender su cigarrillo hecho con
doblador. Callamos. Nadie dice nada. Espera. El Viejo Antonio convoca
entonces la tibieza de la palabra, la que alivia,
la que consuela, la que da esperanza.

“Decían los más viejos de nuestros viejos, nuestros sabedores más
anteriores, que los dioses más primeros, los que nacieron el mundo, parecía
que lo habían hecho sin orden alguno. Que nomás habían ido aventando
los pedazos hechos ónde quiera. Que el mundo creado no era uno, sino
que eran muchos y muy otros cada uno. O sea que, como dicen
ustedes, había muchas geografías. Y cuentan nuestros sabedores que
entonces se reunieron los tiempos, que sea el pasado, el presente y
el futuro, y fueron a protestarlos a los dioses. “Así nomás no se puede.
Que sea que no podemos hacer nuestro trabajo con ese desmadre
de mundos que hay. Quiere que va a haber uno solo, para que los
tiempos podamos caminar nuestro paso por un solo camino.”
Así dijeron los tiempos estos. Entonces los dioses lo escucharon lo que
dijeron el pasado, el presente y el futuro y dijeron: “Ta bueno, ahí lo
vamos a ver”. Se reunieron entonces los dioses primeros, los que nacieron
el mundo, y a saber lo que hablaron, pero sí se sabe que tardaron.
Ya más después los primeros dioses los llamaron a los tiempos y
así les dijeron: “Ya estuvimos pensando sus palabras que sacaron y
queremos decirles que no está bueno su pensamiento”. Los tiempos
empezaron a murmurar, que uta magre, que la chinga es pa´ nosotros
porque no somos dioses, que esto y que lo otro. Los dioses les
dijeron que esperan, que todavía no han terminado de decirlo su palabra.
“Ta bueno”, dijeron los tiempos y esperaron lo que seguía. Entonces
los dioses más primeros les explicaron que iba a llegar el tiempo en que el
Mandón iba a querer dominar todo el mundo y esclavizar todo lo que el
mundo tenía, que iba a destruir y a matar. Que mucha y grande era la fuerza
del Mandón y que en el mundo no iba a haber entonces una fuerza igual.
Que la única forma de resistir y de luchar contra el Mandón era siendo muchos
y diferentes, para que así el Mandón no agarra el modo de uno nomás
y los derrota a todos. Que los dioses entendían que era mucha chinga
para los tiempos el hacerse muchos y diferentes para hacer su trabajo y su
paso en cada uno de los mundos que el mundo tenía, pero que ni modos, que
así había llegado. Y les dijeron que entonces no iba a haber un tiempo parejo
para todos los mundos que había en el mundo, sino que iba a
haber muchos tiempos. O sea que, como dicen ustedes, muchos calendarios.
Y los dioses más primeros les dijeron a los tiempos: va a haber en cada uno
de esos muchos mundos que forman el mundo unos o unas, según, que
van a saber leer la mapa y los calendarios. Y que va a llegar el tiempo en que
el pasado, el presente y el futuro se van juntar y entonces ya todos los
mundos lo van a derrotar al Mandón. Así dijeron los dioses más primeros. Y los
tiempos, nomás por mulas porque ya sabían la respuesta, preguntaron
si cuando ya lo derrotan al Mandón entonces sí ya se van a juntar los mundos
en uno solo. Y los dioses más primeros les dijeron que eso lo van a ver
los hombres y mujeres de esos tiempos, que ahí lo van a ver si el ser
diferentes los hace débiles o los hace fuertes para resistir y
derrotar a los Mandones que van a seguir llegando”.

Se fue el Viejo Antonio. Seguía haciendo frío, pero una lucecita quedó,
como para que la sombra no estuviera sola.

Tan-tan.

Muchas gracias compañeros y compañeras y compañeroas.
Subcomandante Insurgente Marcos.
México, Enero 5 del 2009.

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musicaSubcomandante Marcos

img

 


manoLA OBRA de hoymano

ARTISTA manoMaría Izquierdo (1902 – 1955)

TITULO manoRetrato de Belem

TECNICA manoÓleo sobre lienzo

MEDIDAS mano 152 x 94 cm.

AÑO mano 1928

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